El tema de esta semana trata sobre comentar un texto, llamado “constructores de personas”, escrito por la psicóloga y orientadora de secundaria, Eugenia Jiménez Gallego.
La generación “nini” como comenta Eugenia, significa que no quiere ni estudiar ni trabajar, sino vivir de otras personas de las cuales en ese momento estás viviendo con ellas. Aunque no queramos reconocerlo en la actualidad existen muchas personas, mayoría jóvenes, que siguen esa generación ya que es mucho más cómodo vivir de alguien y no tener que buscarte tú sólo los resultados a los problemas. Antiguamente esa generación no existía, no porque no quisieran ni mucho menos, ya que a todo el mundo le gustaría vivir como condes y sin ninguna preocupación, pero antes no podía ya que si no estudiabas, que era lo más común, deseaban hacerlo ya que estudiar en aquellos tiempos era un lujo, no que ahora cómo es obligatorio y todos los jóvenes tiene que pasar por esa etapa, hay muchos que no lo aprovechan y lo ven como algo que no les servirá de cara al futuro, pero en el tema de trabajar, si antes erais en la familia 4 hermanos, seguro que el 90% de ellos trabajarían, ya que tenían que traer comida a casa sino, se morirían de hambre porque con el mínimo sueldo de una persona no llegaba para mantener una casa.
Con el paso del tiempo todo ha cambiado, como comenta la psicóloga, hay padres que en la actualidad, se lamentan de que sus hijos se levanten pronto para ir a estudiar o que simplemente no les guste estudiar, pero si se pararan a pensar, la mayoría de ellos hubieran dado mucho para que en su infancia hubieran tenido algo de educación, no que con pequeña edad, tuvieron que dejarlo porque sus padre son pudieron permitírselo y se tuvieron que poner a trabajar.
Por otro lado en la afirmación de que no hay que darle todo lo que el niño pida a la primera vez, es muy cierto, aunque tanto a mí como a muchos jóvenes les gustaría que fueran al contrario, pero Eugenia lleva mucha razón con ese tema, porque aunque no lo creamos darnos todo a la primera vez y la mayoría de veces sin habérnoslo merecido nos hace creer que ya en la vida vamos tener todo lo que queramos de primera y en el mundo real es todo lo contrario, nuestros educadores, que son nuestros padres, no el colegio o instituto, que piensan muchos padres que son los que nos tienen que educar, tiene que darnos o permitirnos hacer algo cuando nos lo merezcamos y prohibirnos cuando lo vena necesario.
Para mí punto de vista, la educación que impartían antes en las casas ha sido mucho más estricta que la que dan ahora, lo pienso ya que experiencias contadas de mis padres y abuelos, me han hecho ver que todo lo que nos quejamos ahora porque no tenemos ese juguete que esa niña tiene, porque no tenemos ropa para salir, porque quiero ir a este sitio y tú no me dejas; todas esas cosas mi familia no se preocupaba ya que lo que sus padres dijeran no cambiaba y sólo se preocupaban de tener que levantarse temprano para ir a trabajar y que sus hermanos no les faltaran la comida y sus padres no es que fueran ni mejores ni peores, solamente es que no había otra alternativa. En su educación eran muy estrictos, estoy segura que el 99% de los hijos no les levantaría la voz a sus padres, por educación, pero en la actualidad por pena, hay muchos hijos que les faltan el respeto a sus padres, hasta llegar a pegarles. Es muy triste que por no darle una buena educación y por darles todo lo que ellos han querido, después le han pagado con distinta moneda, condenándoles a los padres a llorar por el comportamiento de su hijo. Tiene mucha razón esa frase de “mejor que lloren los hijos a que lloren los padres” y a muchos de ellos ahora le están pasando.
En conclusión estoy totalmente de acuerdo con Eugenia en lo que argumenta, ya que aunque mis padres alguna que otra vez se hayan equivocado conmigo, estoy agradecida de no haberme permitido todo lo que en su día quería hacer y en todo lo que pedía ya que sería una persona totalmente distinta a la que soy hoy en día, que cuando algo sé que no puede ser lo acepto aunque me muera de ganas de hacerlo o tenerlo.
Somos jóvenes y nos queda mucho por aprender en esta vida, pero quiero y deseo que esta forma de educar a los hijos cambie, porque como vayamos a peor no sé ya como será la forma de educarlos.
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