El texto objeto de nuestro comentario se titula “Constructores de Personas” y se trata concretamente de un artículo de opinión publicado en un periódico. Su autora fue la psicóloga y orientadora de Secundaria Eugenia Jiménez Gallego. En éste se critica a aquellos padres que se exceden a la hora de dar todo lo que desean sus hijos, puesto que debido a esto los están educando mal y creen que en la vida se puede tener todo lo que quieras y que no cuesta ningún trabajo conseguirlo.
En este artículo se pueden encontrar múltiples ideas: la primera de ella y la más preocupante desde mi punto de vista es aquella que habla sobre la “Generación Ni-Ni”. Este grupo abarca a todos los jóvenes que no han dado ni un palo al agua en su corta existencia y que quieren vivir toda la vida a costa de sus padres. Sus pobres padres van a hablar con la orientadora del instituto para quejarse, ya que no saben porque sus hijos son así puesto que siempre le han dado todo, he aquí el problema. A un niño para poder educarlo bien hay que negarle cosas para que aprendan que no todo se consigue de una manera fácil, sino con esfuerzo y constancia, y una vez que han sido conseguidas con tesón se aprecian y valoran más porque son el fruto de nuestra dedicación y entrega. Un aspecto que me llama muchísimo la atención, es que estos señores y señoras les dan pena sus propios hijos porque según ellos tienen que madrugar. ¿Creéis que les tienen que dar pena por esto? Yo creo que no, los que si dan bastante penas son nuestros abuelos que no pudieron estudiar e incluso algunos de nuestros padres, puesto que tenían que trabajar desde muy pequeños para ayudar a sus padres a sacar su familia adelante. Eso sí que es una verdadera pena, ya que hoy en día, en pleno siglo XXI muchos abuelos no saben ni leer ni escribir. Otro aspecto que se puede apreciar en el texto, es que la autora nos narra su propia experiencia personal. Ella fue educada como cualquier niño/a de los setenta. Esos niños, es decir, nuestros padres, estudiaban (la mayoría), pero sabían poner y quitar la mesa, fregar los platos, hacer las camas y un sinfín de cosas más que hacían sin rechistar puesto que sabían que como se quejaran se iban a llevar alguna que otra “torta”, cosa que no quiere decir que estuvieran maltratados ni nada por el estilo, simplemente era uno de los métodos que se utilizaban para educar a los niños de una forma adecuada para que llegasen a ser una persona con educación y respeto. Según Eugenia, su padre era un adelantado para su época porque ayudaba a su esposa en el arreglo de los niños y cosas por el estilo. Una idea que se observa es que los padres de hace unas cuantas décadas te corregían en todos los aspectos, puesto que te decían como debías de hablar y con qué palabras, como debías de andar, como debías de sentarte, etc. Hoy en día eso no pasa porque hay jóvenes que no se saben comportar en ningún lugar y siempre están haciendo de las suyas. Como dice esta psicóloga “mejor que lloren los hijos que no lloren los padres”, aunque esto cada día se ve menos, ya que la situación en muchos casos se invierte.
Creo hay que educar a los hijos desde la cuna porque solo así llegarán a ser alguien en la vida. Desde que son bien pequeños hay que educarlos con buenos valores como respeto, trabajo y tolerancia, y por supuesto no hay que darles todo lo que pidan, ellos deben ganárselo por si solitos. Personalmente, yo soy hija única pero eso quiere decir que mis padres me hayan dado todo lo que he deseado (según el tópico es todo lo contrario). Aún recuerdo mis pataletas cuando mi madre no me quería comprar una muñeca o algo por el estilo e hiciese lo que yo hiciese no se bajaba del burro, y finalmente yo lloraba muchísimo para nada. También recuerdo sus tortazos, y como no el pavor que me entraba cuando la veía con la zapatilla en la mano. Todo esto te hace madurar, ver las cosas que están mal y lo que se debe hacer o no. El hecho de que haya recibido algún que otro cachete cuando era pequeña no quería decir ni mucho menos que yo estuviera maltratada ni traumatizada. Hoy en día un padre le da un tortazo a sus hijos y éstos pueden denunciarlos e incluso pegarles también. Esto sí que es una vergüenza. ¡¿Cómo te vas a atrever a ponerle una mano encima a los seres que te han dado la vida y que han dado todo por ti?! España y su sistema judicial están locos.
En conclusión creo que la mayoría de las personas de mi edad han sido educadas de la misma manera que yo. Es cierto que mis padres algunas veces se han equivocado y me lo han hecho saber, pero gracias a ellos soy la persona que hoy soy, y por tanto les debo mucho. Gracias por haberme reñido cuando lo habéis tenido que hacer y por castigarme, porque eso te hace ver tus propios errores para no cometerlos más, pero gracias sobre todo por educarme, quererme y por hacerme una persona con buenos valores.
domingo, 18 de marzo de 2012
Constructores de personas
Hoy tenemos como objeto de nuestro comentario un artículo de opinión de Eugenia Jiménez Gallego, psicóloga y orientadora de Secundaria. Generalmente su opinión esta basada en la mal crianza que ejercen los padres sobre los niños y niñas de hoy en día.
El que realmente ha entendido este texto, de sobra sabe que esta mujer primordialmente se basa en una generación que desde luego, hoy en día se está poniendo de moda. Hablamos mas concretamente de la generación ni-ni, aquella que no piensa en estudiar ni en trabajar, creen que toda su vida será como estos últimos años atrás vividos y además piensan que toda una vida estarán mantenidos por sus padres e incluso por sus hijos. Yo personalmente puedo aportar una información que día a día veo en la calle, y es que, todos o casi todos tenemos lo que pedimos, yo también me introduzco en el saco y realmente esto para nosotros es un grave error, ya que esta prenda o esos zapatos que llevamos en un 80 % de los casos son pagados por papá o por mamá. No me considero un integrado en esta sociedad porque realmente desde pequeño mis padres me han dado desde mi punto de vista una de las mejores educaciones que ningún cualquier otro puede recibir.
La autora de dicho artículo nos menciona casos que recibe a diario en su consulta, en los que padres y madres ven que sus hijos no tienen solución. Algunos dicen que le tienen "como un rey", otros dicen que son muy cariñosos con sus hijos...¿ y qué?, por mucho que den a sus hijos ya están más acostumbrados a lo que usted lleva toda una vida haciéndole o dándola que a lo que hoy en día necesitas implantar en ellos. A los niños se les debe educar con un punto de vista bien fijado en un futuro, en un futuro en el que ellos deberán de sacar a sus familias hacia adelante y tratar de que no le falte un plato de comida al llegar a casa del trabajo, si es que afortunadamente tiene. Por eso me podría llevar párrafos y párrafos criticando duramente a los que siempre nos lo han dado todo, pero desde mi punto de vista en este caso ellos son los culpables, quizás ellos deberían de haber pensado anteriormente si realmente querían tener hijos o no.
Leyendo artículos como estos uno se da cuenta de que a lo mejor no llegamos a esos puntos tan extremistas pero siempre estamos lloriqueando para calzar ropa de marca y demás... y con respecto a mi educación, bien ejercida sobre mi persona, decir que en mi casa de un modo u otro todos nos entendemos y que si no quiero estudiar, no me voy a pasar horas y horas haciendo el ganso en casa, para ello ya tendré cualquier trabajo o ni llamarle trabajo se podría decir para que realmente me dé personalmente cuenta de todo aquello que hacen día a día mis padres por mí.
Constructores de personas.
Esta semana, Miguel Roa, nos ha encargado la tarea de analizar, comentar y expresar nuestro punto de vista de un texto periodístico, este se titula “Constructores De Personas”, está escrito por la psicóloga y orientadora de secundaria, Eugenia Jiménez Gallegos y trata sobre la educación de los padres a sus hijos, pues criticando si no un tema de actualidad, la generación ni-ni, jóvenes que no estudian ni trabajan, culpando a los padres de estos jóvenes de la educación que les proporcionaron en su etapa infantil y en la adolescencia. Estos jóvenes, no tiene una idea determinada de la vida, piensan que sus padres les durarán todo la vida y que vivirán de ellos sin tener que preocuparse por nada.
Eugenia, se basa en las numerosas visitas que recibe en su consulta o en el instituto de secundaria, donde numerosos padres se preguntan que han hecho con sus hijos para que se comporten de una manera no muy adecuada. Desde luego, la culpa según Eugenia la tienen los padres, ya que les han dado todos los caprichos a sus hijos hasta que no han sido capaces de negárselos, y es donde comienza el problema. Eugenia, nos dice que la mayoría de los padres y madres, se compadecen y sienten pena por sus hijos, por los cuales sienten pena porque sufren, ¿Qué sufren?, despertarse a las 7 de la mañana y sentarse en una silla 5 horas y media, es sufrir, si esto es así, muchos de mis compañeros, estaríamos asumidos en una profunda depresión… Sin embargo, estos padres, no conocen que este esfuerzo será útil en el futuro, ya que esto no es nada comparado con la vida de adultos. Por lo que hacer que los hijos sufran un poco de vez en cuando, es bueno para conseguir adultos felices en un futuro. Aunque muchas veces he escuchado que ver sufrir a un hijo es duro, no se trata de que los golpeen hasta casi morir, se trata de que no conseguir todo a la mínima de esfuerzo.
Entonces, ¿cómo deben los padres educarnos?...esa es la gran pregunta que muchos se hacen, Eugenia, pone como ejemplo la educación que ella recibió de sus padres, sus padres, les ayudaban en tareas, algo que no era muy normal en los 70, no les compraba todo lo que les pedían, la enseñaron a hablar con respeto, y a corregir sus malos modales, con el fin de hacer de ella una persona de bien, según ella, ellos no fallaron y supongo que algún tortazo en su momento se llevó. En esta parte fallan muchos padres ya que siente una gran lastima por que sus hijos sufran y a veces los padres les resuelven los problemas a sus hijos.
Desde mi puto de vista, estoy muy de acuerdo con las palabras de Eugenia. Ya que los padres no deben de darles los caprichos a sus hijos, en mi situación, mis padres siempre me han dicho desde pequeña que debería de saber el trabajo y el esfuerzo por el que se consiguen las cosas y que debería a aprender a valorar las cosas, quizás, mi familia no contaba con los medios económicos, así que los caprichos y las cosas que mis padres normalmente me han comprado ha sido por mi esfuerzo(no siempre). En mi familia somos dos hermanas, la verdad es que respecto al tema de los estudios, ms padres nunca nos han obligado ni nos han premiado por estudiar, la verdad es que mi hermana siempre ha sido la mas mimada, y no se si tendrá relación con sus resultados de estudiantes, mientras que a mi siempre me ha costado trabajo conseguir las cosas, y a pesar de todo intento esforzarme lo máximo que puedo en mis estudios, por lo que mis padres valoran un poco mi esfuerzo, aunque como dicen ellos, es mi obligación y no me tienen que premiar por ello. Ellos han intentado darme la educación que sus padres a ellos…supongo que menos estricta, ya que la educación de hace años no es igual a la de ahora, donde era impensable que un hijo le pegase o le levantase la voz a un mayor, como podemos ver en programas de televisión, donde los padres no saben que hacer con ello y recurren a la ayuda de personas para que les ayude llorando, por lo que como bien dice la autora, “mejor que lloren los hijos a que lo hagan los padres”, los hijos lloraran por no haber conseguido algo, pero los padres lo harán por la frustración de no haber hecho un buen trabajo con sus hijos.
Finalmente, pienso que la educación de los hijos, no debe de ser guiada por un psicóloga, excepto en casos extremos y que los padres sepan reaccionar con sus hijos en las adversidades y que como dicen en mi familia, "un tortazo en el culo a tiempo no es ningún mal".
Saludos.
sábado, 17 de marzo de 2012
Constructores de personas
El texto, el cual es objeto de nuestro comentario, ``Constructores de personas´´, es escrito por la psicóloga y orientadora de Secundaria Eugenia Jiménez Gallego. En este texto se critica la manera de la cual la mayoría de familias educan a sus hijos sin prepararlos para la vida real.
Estas son las diversas ideas que muestra el texto: para empezar la autora en el primer párrafo hace referencia a la generación ni-ni que son aquellos que ni estudian ni trabajan, solo quieren vivir de la renta, primero de sus padres y luego de sus hijos. Luego en el siguiente párrafo pone como ejemplo a familias que van a su consulta quejándose de la actitud de sus hijos, y eso la única solución que tiene es que desde pequeños le resten placeres ya que, unir os caprichos y la falta de contacto con la realidad es mala para su futuro. Luego, en el siguiente párrafo, nos dice que mimamos mucho a los hijos y luego no están preparados para la vida real. En el siguiente párrafo nos cuenta la experiencia de su familia la cual, al criarla bien sin consentirle todo lo que quería la ha preparado bien para la vida real, además, en este párrafo nos muestra otra idea y es que, la educación es determinante en el desarrollo de nuestra personalidad. En el penúltimo párrafo nos habla sobre un refrán que le repetía su padre `` mejor que lloren los hijos que no lloren los padres´´ el cual, ella no ha entendido hasta que no ha madurado y está orgullosa de que la hicieran llorar a ella para que ella no tenga que llorar siendo madre y así, saber cómo debe actuar. Y por último en plan sarcástico dice que la Unesco ha declarado una dieta mediterránea y que debían hacer lo mismo con una receta de sabiduría mediterránea cocinadas por este refrán: `` el arbolito, derechito desde chiquitito´´
Desde mi punto de vista, estoy de acuerdo con la opinión de Eugenia. Para empezar, todos los padres deberían de acostumbrar a sus hijos a no cederle todo lo que quieran, ya que, al consentirlos van a creer que todo lo que deseen van a poder tenerlo en la palma de su mano y eso no es así. Llegará un momento en que sean mayores y no podrán tener todo lo que quieren pero aún así querrán que ellos, sus padres, se lo proporcionen o incluso sus hijos. Esa generación `` ni-ni´´ no debería de existir son un grupo ignorantes y personas que no saben hacer nada con su vida los cuales, quieren vivir de la renta toda su vida, pero eso principalmente no deberían permitídselo sus padres. Por ello, como bien dice la autora desde pequeños hay que restarle placeres y que lloren si quieren pero que no hagan que tú llores en un futuro porque ellos no puedan enfrentarse a la cruda realidad. Al mimar a los hijos lo único que haces es malcriarlos ya que, la mayoría no somos ricos que podemos dejarle herencia para resolverles sus vidas.
En mi caso, al igual que la autora, mis padres me han proporcionado cosas que yo quería pero hay otras que no y por ello, ahora cuando ya he crecido comprendo que no se puede tener de todo, tienes que ganártelo, y más ahora con la crisis que en la mayoría de casos no te puedes permitir lujos. Por otra parte, bajo mi punto de vista pienso que si todo nos lo dan hecho, ¿De qué nos sirve vivir? ¿Qué nos hace ilusión si lo tenemos todo?, estas preguntas tienen una fácil contestación y es NADA. Yo doy gracias a dios por vivir en la familia que hoy día tengo ya que, no me gustaría poder conseguirlo todo y no tener ilusión por nada, la vida así sería muy triste y monótona, sin tener ningún objetivo o reto en ella.
En conclusión, este texto deberían de leerlo más de uno para que reflexione y comprenda que los padres o tus futuros hijos no son los Reyes Magos que día a día te lo dan todo sino que tienes que conseguirlo por ti mismo.
viernes, 16 de marzo de 2012
"Constructores de personas"
El tema de esta semana trata sobre comentar un texto, llamado “constructores de personas”, escrito por la psicóloga y orientadora de secundaria, Eugenia Jiménez Gallego.
La generación “nini” como comenta Eugenia, significa que no quiere ni estudiar ni trabajar, sino vivir de otras personas de las cuales en ese momento estás viviendo con ellas. Aunque no queramos reconocerlo en la actualidad existen muchas personas, mayoría jóvenes, que siguen esa generación ya que es mucho más cómodo vivir de alguien y no tener que buscarte tú sólo los resultados a los problemas. Antiguamente esa generación no existía, no porque no quisieran ni mucho menos, ya que a todo el mundo le gustaría vivir como condes y sin ninguna preocupación, pero antes no podía ya que si no estudiabas, que era lo más común, deseaban hacerlo ya que estudiar en aquellos tiempos era un lujo, no que ahora cómo es obligatorio y todos los jóvenes tiene que pasar por esa etapa, hay muchos que no lo aprovechan y lo ven como algo que no les servirá de cara al futuro, pero en el tema de trabajar, si antes erais en la familia 4 hermanos, seguro que el 90% de ellos trabajarían, ya que tenían que traer comida a casa sino, se morirían de hambre porque con el mínimo sueldo de una persona no llegaba para mantener una casa.
Con el paso del tiempo todo ha cambiado, como comenta la psicóloga, hay padres que en la actualidad, se lamentan de que sus hijos se levanten pronto para ir a estudiar o que simplemente no les guste estudiar, pero si se pararan a pensar, la mayoría de ellos hubieran dado mucho para que en su infancia hubieran tenido algo de educación, no que con pequeña edad, tuvieron que dejarlo porque sus padre son pudieron permitírselo y se tuvieron que poner a trabajar.
Por otro lado en la afirmación de que no hay que darle todo lo que el niño pida a la primera vez, es muy cierto, aunque tanto a mí como a muchos jóvenes les gustaría que fueran al contrario, pero Eugenia lleva mucha razón con ese tema, porque aunque no lo creamos darnos todo a la primera vez y la mayoría de veces sin habérnoslo merecido nos hace creer que ya en la vida vamos tener todo lo que queramos de primera y en el mundo real es todo lo contrario, nuestros educadores, que son nuestros padres, no el colegio o instituto, que piensan muchos padres que son los que nos tienen que educar, tiene que darnos o permitirnos hacer algo cuando nos lo merezcamos y prohibirnos cuando lo vena necesario.
Para mí punto de vista, la educación que impartían antes en las casas ha sido mucho más estricta que la que dan ahora, lo pienso ya que experiencias contadas de mis padres y abuelos, me han hecho ver que todo lo que nos quejamos ahora porque no tenemos ese juguete que esa niña tiene, porque no tenemos ropa para salir, porque quiero ir a este sitio y tú no me dejas; todas esas cosas mi familia no se preocupaba ya que lo que sus padres dijeran no cambiaba y sólo se preocupaban de tener que levantarse temprano para ir a trabajar y que sus hermanos no les faltaran la comida y sus padres no es que fueran ni mejores ni peores, solamente es que no había otra alternativa. En su educación eran muy estrictos, estoy segura que el 99% de los hijos no les levantaría la voz a sus padres, por educación, pero en la actualidad por pena, hay muchos hijos que les faltan el respeto a sus padres, hasta llegar a pegarles. Es muy triste que por no darle una buena educación y por darles todo lo que ellos han querido, después le han pagado con distinta moneda, condenándoles a los padres a llorar por el comportamiento de su hijo. Tiene mucha razón esa frase de “mejor que lloren los hijos a que lloren los padres” y a muchos de ellos ahora le están pasando.
En conclusión estoy totalmente de acuerdo con Eugenia en lo que argumenta, ya que aunque mis padres alguna que otra vez se hayan equivocado conmigo, estoy agradecida de no haberme permitido todo lo que en su día quería hacer y en todo lo que pedía ya que sería una persona totalmente distinta a la que soy hoy en día, que cuando algo sé que no puede ser lo acepto aunque me muera de ganas de hacerlo o tenerlo.
Somos jóvenes y nos queda mucho por aprender en esta vida, pero quiero y deseo que esta forma de educar a los hijos cambie, porque como vayamos a peor no sé ya como será la forma de educarlos.
La generación “nini” como comenta Eugenia, significa que no quiere ni estudiar ni trabajar, sino vivir de otras personas de las cuales en ese momento estás viviendo con ellas. Aunque no queramos reconocerlo en la actualidad existen muchas personas, mayoría jóvenes, que siguen esa generación ya que es mucho más cómodo vivir de alguien y no tener que buscarte tú sólo los resultados a los problemas. Antiguamente esa generación no existía, no porque no quisieran ni mucho menos, ya que a todo el mundo le gustaría vivir como condes y sin ninguna preocupación, pero antes no podía ya que si no estudiabas, que era lo más común, deseaban hacerlo ya que estudiar en aquellos tiempos era un lujo, no que ahora cómo es obligatorio y todos los jóvenes tiene que pasar por esa etapa, hay muchos que no lo aprovechan y lo ven como algo que no les servirá de cara al futuro, pero en el tema de trabajar, si antes erais en la familia 4 hermanos, seguro que el 90% de ellos trabajarían, ya que tenían que traer comida a casa sino, se morirían de hambre porque con el mínimo sueldo de una persona no llegaba para mantener una casa.
Con el paso del tiempo todo ha cambiado, como comenta la psicóloga, hay padres que en la actualidad, se lamentan de que sus hijos se levanten pronto para ir a estudiar o que simplemente no les guste estudiar, pero si se pararan a pensar, la mayoría de ellos hubieran dado mucho para que en su infancia hubieran tenido algo de educación, no que con pequeña edad, tuvieron que dejarlo porque sus padre son pudieron permitírselo y se tuvieron que poner a trabajar.
Por otro lado en la afirmación de que no hay que darle todo lo que el niño pida a la primera vez, es muy cierto, aunque tanto a mí como a muchos jóvenes les gustaría que fueran al contrario, pero Eugenia lleva mucha razón con ese tema, porque aunque no lo creamos darnos todo a la primera vez y la mayoría de veces sin habérnoslo merecido nos hace creer que ya en la vida vamos tener todo lo que queramos de primera y en el mundo real es todo lo contrario, nuestros educadores, que son nuestros padres, no el colegio o instituto, que piensan muchos padres que son los que nos tienen que educar, tiene que darnos o permitirnos hacer algo cuando nos lo merezcamos y prohibirnos cuando lo vena necesario.
Para mí punto de vista, la educación que impartían antes en las casas ha sido mucho más estricta que la que dan ahora, lo pienso ya que experiencias contadas de mis padres y abuelos, me han hecho ver que todo lo que nos quejamos ahora porque no tenemos ese juguete que esa niña tiene, porque no tenemos ropa para salir, porque quiero ir a este sitio y tú no me dejas; todas esas cosas mi familia no se preocupaba ya que lo que sus padres dijeran no cambiaba y sólo se preocupaban de tener que levantarse temprano para ir a trabajar y que sus hermanos no les faltaran la comida y sus padres no es que fueran ni mejores ni peores, solamente es que no había otra alternativa. En su educación eran muy estrictos, estoy segura que el 99% de los hijos no les levantaría la voz a sus padres, por educación, pero en la actualidad por pena, hay muchos hijos que les faltan el respeto a sus padres, hasta llegar a pegarles. Es muy triste que por no darle una buena educación y por darles todo lo que ellos han querido, después le han pagado con distinta moneda, condenándoles a los padres a llorar por el comportamiento de su hijo. Tiene mucha razón esa frase de “mejor que lloren los hijos a que lloren los padres” y a muchos de ellos ahora le están pasando.
En conclusión estoy totalmente de acuerdo con Eugenia en lo que argumenta, ya que aunque mis padres alguna que otra vez se hayan equivocado conmigo, estoy agradecida de no haberme permitido todo lo que en su día quería hacer y en todo lo que pedía ya que sería una persona totalmente distinta a la que soy hoy en día, que cuando algo sé que no puede ser lo acepto aunque me muera de ganas de hacerlo o tenerlo.
Somos jóvenes y nos queda mucho por aprender en esta vida, pero quiero y deseo que esta forma de educar a los hijos cambie, porque como vayamos a peor no sé ya como será la forma de educarlos.
domingo, 11 de marzo de 2012
Expectativas de Futuro.
El comentario de esta semana trata sobre mis expectativas de futuro, es decir, lo que espero de mi paso por la universidad, que tan lejana vemos pero de la cual, cada vez estamos más cerca. Me gustaría destacar que soy una estudiante de 2º de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, pero más concretamente de Humanidades, ya que estoy matriculada en Latín, Literatura Universal e Historia del Arte.
Como todo niño, en mi infancia he querido ser un montón de cosas pasando por médica, profesora, peluquera, hasta incluso, astronauta. Pero no ha sido hasta hace dos o tres años cuando me di cuenta de que me gustaba escribir y lo mejor de todo, es que era buena. Así que desde entonces tuve muy claro que iba a estudiar Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Sevilla (US). Aunque he de reconocer que más de una vez algunas personas me han querido quitar las ganas de estudiar esta profesión porque según ellas no tiene muchas salidas, el mercado laboral está muy chungo, los periodistas están sobreexplotados y un largo etcétera que jamás lograría acabar de contar, pero nunca lo consiguieron y hasta hace unas semanas seguí con mi empeño y terquedad, cosa que me caracteriza, de que yo iba a realizar esta profesión. Sin embargo ahora tengo mis dudas, puesto que por mi camino se me ha cruzado otra carrera que me apasiona, Bellas Artes. Desde siempre me encantó dibujar y de hecho, cuando era pequeña, pintaba cuadros al óleo y era algo que me fascinaba, incluso, en mi interior tenía la remota idea de que iba a realizar el Bachillerato de Artes pero por azares del destino esa idea se esfumó de mi cabeza. Pero puedo decir que me he estado informando del plan de estudios que tiene el Grado de Bellas Artes, y la verdad es que es muy entretenido y tiene unas asignaturas que me apasionan, como por ejemplo, Restauración. Así que tras mucho dudar y pensar he optado por estudiar la segunda carrera en Sevilla, ya que en el fondo es la que más me llena, y espero llegar a ser alguien en ese campo tan difícil que es el de las artes.
Desde que estábamos en 4º de la E.S.O las palabras “SELECTIVIDAD” y “UNIVERSIDAD” empezaron a retumbar en nuestros oídos, y aunque en un principio las veíamos muy lejanas están aquí, concretamente, una está a tres meses y la otra a seis si tenemos suerte y nos esforzamos en este último sprint final. La universidad supone madurez, cambio de aires, independencia, salir al mundo real, conocer a gente nueva que casi con total certeza se convertirán en personas muy importantes para ti, e incluso podrás conocer el amor, como ocurre en la mayoría de los casos. Nos tendremos que acostumbrar a vivir en un piso con gente que en teoría conoces y si por mala suerte te tienes que ir a una ciudad más lejana, lo más probable es que tengas que compartir el piso con alguien que no conozcas, y que a lo mejor hará tu estancia una mierda. No va a estar mamá para hacerte la comida ni tampoco para que cuando llegues te encuentres con el plato de comida calentito en la mesa, no te va a poder lavar la ropa, no te va a hacer la cama… Vas a saber lo que es realmente la tan querida independencia, y también que todo no es tan bueno como lo pintan, porque vas a tener que fregar los platos, limpiar el suelo, barrer, poner una lavadora (pobre ropa), y un sinfín de cosas más que creías que se hacían por arte de magia pero no es así. Tenemos que darnos cuenta de lo que hacen las madres cada día en casa y valorarlas más.
En conclusión, hay que valorar y aprovechar al máximo esta nueva etapa de nuestras vidas que se aproxima y que cada vez está más cerca aunque nos parezca que no, porque esto solo se vive una vez y si no la aprovechas no habrá valido la pena pasar cuatro años de tu vida estudiando en una ciudad que no es la tuya, y lo más importante, estudia lo que te guste, lo que tu realmente desees, porque es tu vida y no la de los demás. TÚ eliges tu futuro.
Como todo niño, en mi infancia he querido ser un montón de cosas pasando por médica, profesora, peluquera, hasta incluso, astronauta. Pero no ha sido hasta hace dos o tres años cuando me di cuenta de que me gustaba escribir y lo mejor de todo, es que era buena. Así que desde entonces tuve muy claro que iba a estudiar Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Sevilla (US). Aunque he de reconocer que más de una vez algunas personas me han querido quitar las ganas de estudiar esta profesión porque según ellas no tiene muchas salidas, el mercado laboral está muy chungo, los periodistas están sobreexplotados y un largo etcétera que jamás lograría acabar de contar, pero nunca lo consiguieron y hasta hace unas semanas seguí con mi empeño y terquedad, cosa que me caracteriza, de que yo iba a realizar esta profesión. Sin embargo ahora tengo mis dudas, puesto que por mi camino se me ha cruzado otra carrera que me apasiona, Bellas Artes. Desde siempre me encantó dibujar y de hecho, cuando era pequeña, pintaba cuadros al óleo y era algo que me fascinaba, incluso, en mi interior tenía la remota idea de que iba a realizar el Bachillerato de Artes pero por azares del destino esa idea se esfumó de mi cabeza. Pero puedo decir que me he estado informando del plan de estudios que tiene el Grado de Bellas Artes, y la verdad es que es muy entretenido y tiene unas asignaturas que me apasionan, como por ejemplo, Restauración. Así que tras mucho dudar y pensar he optado por estudiar la segunda carrera en Sevilla, ya que en el fondo es la que más me llena, y espero llegar a ser alguien en ese campo tan difícil que es el de las artes.
Desde que estábamos en 4º de la E.S.O las palabras “SELECTIVIDAD” y “UNIVERSIDAD” empezaron a retumbar en nuestros oídos, y aunque en un principio las veíamos muy lejanas están aquí, concretamente, una está a tres meses y la otra a seis si tenemos suerte y nos esforzamos en este último sprint final. La universidad supone madurez, cambio de aires, independencia, salir al mundo real, conocer a gente nueva que casi con total certeza se convertirán en personas muy importantes para ti, e incluso podrás conocer el amor, como ocurre en la mayoría de los casos. Nos tendremos que acostumbrar a vivir en un piso con gente que en teoría conoces y si por mala suerte te tienes que ir a una ciudad más lejana, lo más probable es que tengas que compartir el piso con alguien que no conozcas, y que a lo mejor hará tu estancia una mierda. No va a estar mamá para hacerte la comida ni tampoco para que cuando llegues te encuentres con el plato de comida calentito en la mesa, no te va a poder lavar la ropa, no te va a hacer la cama… Vas a saber lo que es realmente la tan querida independencia, y también que todo no es tan bueno como lo pintan, porque vas a tener que fregar los platos, limpiar el suelo, barrer, poner una lavadora (pobre ropa), y un sinfín de cosas más que creías que se hacían por arte de magia pero no es así. Tenemos que darnos cuenta de lo que hacen las madres cada día en casa y valorarlas más.
En conclusión, hay que valorar y aprovechar al máximo esta nueva etapa de nuestras vidas que se aproxima y que cada vez está más cerca aunque nos parezca que no, porque esto solo se vive una vez y si no la aprovechas no habrá valido la pena pasar cuatro años de tu vida estudiando en una ciudad que no es la tuya, y lo más importante, estudia lo que te guste, lo que tu realmente desees, porque es tu vida y no la de los demás. TÚ eliges tu futuro.
Espectativas, frente a la universidad.
El comentario de esta semana, trata sobre ms expectativas en la universidad, yo, soy estudiante de 2º bachillerato de la rama ``Ciencias y Tecnologías´´ y aunque cuando estudiaba en 4º de la eso tenía muy bien decidido mi futuro, y con altas expectativas de ello…todo ello ha cambiado, quizás, sea la dificultad de este curso o otra cosa, mi flojera… aunque a pesar de todo ello, pondré todo lo que tenga en mi mano para sacarlo adelante y conseguir mis propósitos, espero, que en junio.
De toda la vida, he querido ser veterinaria, el hecho de curar animales y tratar con ellos siempre me ha fascinado, en Andalucía se estudia en Córdoba en la UCO, concretamente en el Campus de Rabanales, otro lugar más cercano es en Extremadura y Madrid, aunque prefiero decantarme por la primera opción a pesar de necesitar mayor nota de corte. A pesar de tratarse de una carrera de ciencias, y aunque curse un bachillerato científico (las letras se me hubieran dado de lujo), la química y las matemáticas, nunca han sido mi fuerte…trataré de llevarme bien con el propanoato de ciclobutilo y con las integrales…
Vaya donde vaya, y Córdoba, esta lejitos , lo importante es que no tendré a mi madre para que me haga la comida, me lo ponga todo por delante, me compre las cosas…en fin, la hecharé de menos, pero si algo me ha enseñado la vida en este poco tiempo , es que para conseguir cosas importantes debes de dejar atrás o sacrificar lo que más te gusta. Menciono esto, ya que tengo pensamiento de residir en un piso compartido, aunque me ha barajado en la mente varias veces ir a una residencia, después de lo que nos ha mostrado nuestro profesor, Miguel, en la clase, aunque mi familia no cuenta con los recursos económicos, creo, para entrar en una residencia o colegio mayor.
Tras el tema del piso, creo que el de mayor importancia, se trata de conocer gente, nunca he tenido don de gentes, debe ser por mi timidez, aunque cuando cojo confianzas, y preguntadle a mis amigas, es imposible callarme, tampoco creo que tenga muchos problemas en ese aspecto. También tengo curiosidad, por como serán los edificios de la universidad y el movimiento que hay en ellos, la confianza con sus trabajadores, como con los conserjes, los profesores… aunque cuando entramos en el instituto nos asustaron tanto, espero que nuestra entrada en la universidad no sea tan traumática y sea agradable.
A pesar de todo, y si llego a la vida universitaria el próximo año, espero que todo me vaya muy bien, y espero poder seguir los consejos que nuestros profesores, que siempre los llevaremos muy dentro, nos están dando durante este, nuestro último curso en nuestro querido instituto.Saludos
Expectativas respecto a la Universidad.
Para comenzar con dicho comentario sería conveniente decir que actualmente curso 2º de Bachillerato" Ciencias Sociales", es decir, letras, y ya estamos a finales del segundo trimestre y aún no me he decantado por cual será mi no muy lejano futuro como estudiante.
Por una parte me gustaría estudiar derecho debido a que en mi familia hay una tía abogada y en un futuro podría ser conveniente ya que no tendría que montar mi propia oficina o despacho. Otra de las opciones que tengo en mente será decantarme por el grado de ADE (administración y dirección de empresas), simplemente por el mero hecho de llevar mi vida adelante gracias a a la empresa de mi padre, además, ami todo el rollo este de empresas, su organización, su estructura, sinceramente me fascina. Y para culminar con dicha presentación de estos distintos grados, quería dejar el de psicología para el final ya que este es el que me favorece más que los mencionados anteriormente. Aconsejado, orientado y convencido por el nuevo orientador de nuestro instituto, las distintas materias que dicho grado contienen tampoco es que me puedan resultar graves problemas por no pertenecer al Bachillerato científico-tecnológico. Generalmente sus asignaturas tiene como puntuación una acumulación de créditos que a finales de año debo de superar.
Hablando ya de psicología como la optada, debo decir que el mundo está lleno de locos y para escuchar o tratar a dichas personas yo tengo claro que o debes de ser una persona con las ideas claras, o bien, estar aún más loco que las personas que escuchas. También he de decir que no todos los locos van a un psicólogo, esta persona abarca muchos más... desde escuchar tus problemas para buscarte la mejor solución a dicho, a ser persona con la que realmente puedes desahogarte y confesar tus secretos más íntimos, a ser la persona que te recete los medicamentos necesarios para tu problema mental... Afortunadamente soy una persona muy sociable y honesta, no con ello quiero decir que dicha profesión me corresponde pero sinceramente esta es la mejor opción para mi. Luego está el tema de salida o dónde puedo ejercer de dicha profesión: o bien un centro médico, o una propia consulta...
Desde un principio, ésta será mi futura profesión en el caso hipotético de que pueda lograrlo y del que estaré enormemente enorgullecido si realmente lo consigo. Finalmente anunciar que estas son mis expectativas en la Universidad y además se intentará el 3er o 4º año ir a otro país a terminar mi grado e incorporar o extender mi capacidad de distintos idiomas.
sábado, 10 de marzo de 2012
Mis expectativas en la Universidad.
El comentario de esta semana trata sobre mis expectativas de la universidad. Ahora en la actualidad estoy haciendo 2º de bachillerato de ciencias sociales, pero cuando terminé de hacer ésto, mi deseo es estudiar lo que a mí verdaderamente me ha gustado desde siempre, la educación infantil.
Este grado siempre me ha llamado la atención ya que los niños pequeños me encantan y también me gusta mucho enseñar.Durante todo este curso me estoy informando de lo que tendría que estudiar de ese grado y por lo que estoy viendo me gusta cada vez más, además tengo amigas que están ahora estudiando magisterio y por lo que me cuentan se encuentran muy cómodas con ello. Lo que menos me gusta de esta rama que es de la educación, es que cuando termine mi grado de cuatro años, tendré que presentarme a oposiciones, eso es lo que más le temo ya que es una prueba muy difícil y hay que trabajarla mucho para poder aprobarla y sacar nota,pero aún así te puedes quedar fuera, sin ningún puesto de trabajo. Pero lo que sí tengo muy claro es que voy a estudiar algo que me guste y me sienta cómoda y feliz con ello, no algo que sólo lo elija porque puede tener más salida profesional, ya que en la circunstancia que nos encontramos no hay salida para casi nada, pero no sabemos lo que podrá pasar en unos años.
Para mí pasar a la universidad es un paso grande e importante ya que cambio totalmente de ambiente, tanto de profesores, de nuevos amigos, mi independencia, nuevas asignaturas, todo de lo que antes no conocía, pero aún así aunque tenga un poco de miedo, tengo muchas ganas de probar todas esas nuevas experiencias, aunque tendré buenas y malas, pero estoy segura que tanto unas como otras me ayudaran a que mi madurez crezca.
En conclusión mis expectativas de la universidad son muy buenas y estoy con muchas ganas por probar todo lo nuevo que se ponga por mi camino y por supuesto deseo conocer mundo y quiero aprovechar todo lo que la universidad me ofrezca, por ejemplo, estoy dispuesta a que en un año de mi grado hacer ese curso en un país extranjero, para que mi nivel de idiomas aumente. Así es mi punto de vista de la etapa que seguramente será la mejor que haya tenido en mi vida
Este grado siempre me ha llamado la atención ya que los niños pequeños me encantan y también me gusta mucho enseñar.Durante todo este curso me estoy informando de lo que tendría que estudiar de ese grado y por lo que estoy viendo me gusta cada vez más, además tengo amigas que están ahora estudiando magisterio y por lo que me cuentan se encuentran muy cómodas con ello. Lo que menos me gusta de esta rama que es de la educación, es que cuando termine mi grado de cuatro años, tendré que presentarme a oposiciones, eso es lo que más le temo ya que es una prueba muy difícil y hay que trabajarla mucho para poder aprobarla y sacar nota,pero aún así te puedes quedar fuera, sin ningún puesto de trabajo. Pero lo que sí tengo muy claro es que voy a estudiar algo que me guste y me sienta cómoda y feliz con ello, no algo que sólo lo elija porque puede tener más salida profesional, ya que en la circunstancia que nos encontramos no hay salida para casi nada, pero no sabemos lo que podrá pasar en unos años.
Para mí pasar a la universidad es un paso grande e importante ya que cambio totalmente de ambiente, tanto de profesores, de nuevos amigos, mi independencia, nuevas asignaturas, todo de lo que antes no conocía, pero aún así aunque tenga un poco de miedo, tengo muchas ganas de probar todas esas nuevas experiencias, aunque tendré buenas y malas, pero estoy segura que tanto unas como otras me ayudaran a que mi madurez crezca.
En conclusión mis expectativas de la universidad son muy buenas y estoy con muchas ganas por probar todo lo nuevo que se ponga por mi camino y por supuesto deseo conocer mundo y quiero aprovechar todo lo que la universidad me ofrezca, por ejemplo, estoy dispuesta a que en un año de mi grado hacer ese curso en un país extranjero, para que mi nivel de idiomas aumente. Así es mi punto de vista de la etapa que seguramente será la mejor que haya tenido en mi vida
jueves, 8 de marzo de 2012
Mis expectativas a la Universidad
El comentario de esta semana trata sobre mis expectativas con respecto a la Universidad. Para comenzar os expongo mi posición: estoy en 2ºbto de ciencias sociales con lo cual, mi rama son las Letras. Por tanto, la carrera optada debiera ser de esta misma rama.
Principalmente desde mis inicios a los estudios he querido realizar el grado de Educación Primaria, siempre he soñado con ser maestra y aunque, por mi camino se ha cruzado también el grado de ADE (Administración y Dirección de Empresas), he barajado sus ventajas e inconvenientes, y he optado por magisterio.
Para comenzar me he distanciado un poco de la idea de ADE debido a las asignaturas que comprende, las cuales, me producen dificultad y no me agradan en sí. Contrapuestas a ellas, las asignaturas de Educación Infantil sí que me gustan y me incitan a estudiarlas porque me interesan; habrá algunas a lo largo de la carrera que me disgusten pero bueno, eso es lógico. Hoy día, con la crisis por la que estamos pasando está claro que el paro está por los aires y no se sabe de aquí al final de la carrera, a cuatro años, como pueden continuar la situación, por ello, creo que no nos debemos dejar guiar por los índices de paro que ahora representan las diversas profesiones. Ahora mismo, en la profesión de magisterio no hay trabajo en sí y no sé si será un error inscribirme en este grado pero pesa más el que sea la carrera que me guste y con la que quiero llegar a trabajar.
Con lo cual, tras mi salida de bachillerato, me matricularé en el grado de Educación Infantil, me sacaré el grado y tras eso tendré que realizar las oposiciones. Éstas son uno de los miedos que más me corrompen ahora mismo, pero aunque es difícil aprobarlas pienso que podré conseguirlo, es más, espero conseguirlo. Espero que se implante la reforma de las oposiciones en las que cuente más la nota que los años trabajados ya que, si no hay un gran grupo de personas que sin hacer la prueba puede trabajar antes que tú que has sacado buena nota. Contando con que apruebe, espero incorporarme en un centro infantil con facilidad y poder impartir clase a los alumnos.
En fin, estos solo son expectativas que pueden o no ser realidad, espero que lo sean.
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